Arequipa: vayamos eligiendo al menos malo
A menos de un mes de las elecciones municipales y regionales, cuando las campañas electorales se encuentran en su punto álgido, podemos concluir que la improvisación, la ausencia de una visión integral de país con valores y el fracaso de los “grandes” partidos, son los denominadores comunes de la actual situación política en Arequipa.
El plagio del plan de gobierno de Luis Cáceres Velásquez y hasta su misma presencia en la contienda electoral, hacen impresentable la postulación del movimiento ‘Decide’. Cáceres es la personificación del político que “roba pero hace obra”, moneda corriente en el escenario político peruano, pero lo singular de su candidatura es que cuando menciona que hay que“robar con decencia”, deslinda con la conocida hipocresía del poderoso que roba pero que niega hacerlo; esto junto con el hecho que un considerable porcentaje del electorado crea en “don Lucho”, lo convierte en el mejor ejemplo del arquetipo del político maquiavélico: poderoso, desatado de valores, sin escrúpulos, abusivo, violento y de yapa vulgar y matonesco.
‘Decide’ trata de compensar la balanza con la asociación de Kike Valenzuela, hombre que asienta su campaña en su roce social, siendo su credencial más conocida el haber sido presidente del Club Internacional. Entonces el binomio Cáceres a la alcaldía / Valenzuela a la Región, se entiende porque el primero refleja una Arequipa de inmigrantes, muy informal pero chambeadora y avezada; el segundo más bien representa a una Arequipa tradicional y “de gente bien”.
Este binomio se repite en las candidaturas de ‘Fuerza Arequipeña’, Falconí es un abogado conocido, profesor de universidad particular, actual presidente del Inter y que no le importa tener un récord de varias derrotas en campañas anteriores, lo que se traduce en una gran capacidad de gasto, es decir, tiene harta plata.Moscoso, por otro lado, es un clásico“soliviantador de masas”, que le cae a pelo el adjetivo, como diría Martín Tanaka, de un “fracasomaniaco”, que cree que el sistema al no haber resuelto todo, no ha resuelto nada y por ello presenta una rabiosa crítica contra aquél, en el cual no cree, pero que cuando se le presentó la oportunidad, decidió meterse en el mismo saco de aquellos a los que a través de su programa insulta: los políticos.
‘Arequipa Renace’ es el mejor ejemplo de la improvisación. Las candidaturas de Alfredo Zegarra en este y el proceso anterior, estuvieron condicionadas a factores externos y a su indecisión. En el proceso anterior se inscribió como candidato tanto a Bustamante y Rivero como a la provincial, culpando de lo segundo a algunos elementos desobedientes de su partido, lo que es poco creíble en un movimiento regional pequeño. Para la elección actual sometió su voluntad a la postulación de Juan Manuel Guillén, para no competir con “la mano que le ha dado de comer”, donde reconoce implícitamente que fue el presidente Regional, quien realizó varios de los proyectos distritales que presenta como suyos. Además Zegarra promete de acuerdo a las circunstancias: la “construcción de un metro para la Av. Ejército” (sic), sin pensar en la evidente inviabilidad de construir un subterráneo para tan pequeña distancia. Así también cuando se le interroga sobre la protección del medio ambiente, promete la construcción de un parque zonal cerca de la Av. Dolores, proyecto que bien pudo haber realizado siendo alcalde distrital, pero que no se le ocurrió proponer, si no hasta la campaña electoral.
Zegarra se considera a sí mismo “socialista”, sin dejar en claro que es lo que esto significa para él; aunque siendo el sur peruano de tendencia izquierdista, es probable que lo mencione pesando en el dicho que cuenta que el poder es como una guitarra “se agarra con la izquierda, pero se toca con la derecha”. Pues si Zegarra fuese socialista, no sería comprensible que haya invitado a candidatear a la Región por su movimiento a Gustavo Rondón, quien tiene en su haber infructuosas participaciones electorales por partidos fujimoristas, propuesta neoliberal por antonomasia.
La de Guillén es la única candidatura con posible victoria, en la que un partido de alcance nacional participa, léase Nacionalismo, pero no por esto pierde la esencia localista.Guillén se encuentra en el ocaso de su carrera y su partido morirá con ésta, después de mucha duda y poniendo en stand-by el sueño de llegar al Congreso, rompe su promesa de no tentar la reelección. Él es un político no muy malo pero no tan bueno, que espera el ruego de sus correligionarios para candidatear y que ha cosechado algunos éxitos en su vida política, sobre la cual no demuestra mucho interés.
Otro ejemplo de improvisación es el de los rocotitos, partido de Ísmodes que no cumplió con la cuota de jóvenes en su lista regional, pues al parecer la llenaron cinco minutos antes de presentarla al JNE, que incluye al árbitro de fútbol Víctor Hugo Rivera como candidato a la alcaldía provincial, personaje que no comprendo qué hace en política, como tampoco entiendo a Ísmodes, quien cree que la campaña electoral es cuestión de regalar lapiceros y poner muchas fotos con su cara por todo Arequipa. Improvisado también Somos Perú que inscribió dos candidatos, uno de ellos fue José Lora Cam, personaje bizarro, que en un momento estuvo cercano a Sendero Luminoso y que promociona una idea trasnochada de Estado, propia de la Guerra Fría. Propuesta mucho menos interesante es la de Yamel Romero, que tuvo la atinada idea de incluir a muchos jóvenes en su partido y hasta hacer un programa de televisión, con el amplio recorrido que hace por las provincias de la Región.
En general ninguna propuesta se complica en presentar un proyecto a largo plazo para la Región, se centran sólo en prometer obras que no realizarán. No se tratan cuestiones como la probable crisis energética de la Región, propuestas concretas sobre la industria local o la educación, la lucha contra el centralismo, exigir una autonomía regional con transferencia efectiva de funciones y presupuesto, pero sobre todo, construir una identidad propia para Arequipa Región, que cure resentimientos entre las provincias integrantes y que sirva de plataforma de lanzamiento para una macro-región, de todo esto nada, nada de nada.


Interesante análisis, cuál sería la opción “más decente”. Particularmente mi voto será por Guillen simplemente porque me parece un poquito más honesto que el resto. Mi duda es en la provincial… Pero definitivamente por “moscoso” no votaré es improvisado y es el candidato típico que cree que la alcaldía es su meta para sacar provecho. Falconí es interesante pero le falta muchas otras cualidades es un claro ejemplo que el dinero no lo es todo. ” Es parco ” a la población le gusta un tipo con empatía e inteligente.
Guillén es una opción bastante honesta, pero le faltó un poco de tino al no buscar sucesión joven en su partido (cosa que sorprende de un profesor universitario), hubiese sido interesante una propuesta a largo plazo. Vizcarra parece ser su sucesor, pero nuevamente, no suena mucho.
Moscoso no podrá decir que es mentira lo que se dice sobre él y Falconí, bueno ha sido profesor en mi facultad, de manera que conozco bien la abulia con la que suele expresarse.
Gracias Marco por el comentario y el tiempo prestado.